Cuantas más piedras haya en el camino, más fuerte construiré el castillo

Hay algunas cosas en la vida que son como paradojas. Parece que cuanto mejor me vaya en la vida, todo será más rico y abundante. Parece, pero no: eso es la paradoja. Y la otras: cuantas más piedras haya en tu camino, más fuerte podrás construir el castillo de tu personalidad.

El primer camino, llano, lleno de flores, en el que todo sale bien, tienes abundancia de todo, te facilita mucho las cosas, te permite tener, disfrutar, crecer feliz y contento. Pero le falta el punto de la conquista: la lucha por conseguir un objetivo. Y aquí resulta que lo conseguido no es lo importante, sino la lucha. Otra paradoja.

El otro camino, el pedregoso, molesto, sobre el que hay que andar con cuidado, te pone ante dos opciones: o te rindes o te superas. Y esta superación es la que hace que surjan de la persona capacidades y recursos que de otra manera no aparecerían.

¿Y si mi camino es fácil, qué hago? Buscar algo por lo que luchar y superarte. Las necesidades son muchas; los que van por camino de piedras son muchos. Búscalos y ponte un reto; verás cómo creces; como un gigante.

Preguntas para el diálogo sobre el tema de la reflexión de hoy.

 

  • ¿Tienes un camino demasiado fácil?
  • ¿O tu camino es de retos y problemas?
  • ¿Has tomado las riendas de tu persona y eres tú el dueño de ti mismo?

Oración del flojo

 Señor de la energía

Hay me doy cuenta de mi flojera,

De que puedo mucho más en mil aspectos:

En mis compromisos de estudio,

En hacer algo por los demás,

En ponerme algún reto difícil…

Pero al momento de las decisiones,

Me quedo pasmado mirando cómo llueve.

¡Qué vida más tonta!

Pero tengo buena voluntad y quiero,

Quiero hacer algo importante.

Dame fuerza, que yo pongo el resto.

Amén.

 

 

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