Me lastimaste, pero también aprendí sobre el amor

No puedo volver hacía atrás e impedir toparme en tu vida, darte la entrada a mi corazón y no notar que fingías sentir amor. No puedo deshacer lo que ya pasé a tu lado y evitar que las heridas que ahora están en mi corazón nunca hayan sangrado desde el día en que tomaste con tus garras mi alma y sin importarte la destrozaste con haber sido hipócrita todo este tiempo, desde el día en que te conocí. Me lastimaste, pero puedo decir que algo bueno me quedo de nuestra relación, pues aprendí a distinguir a las personas como tú, abrir mis ojos y no volver a dejar en las manos de cualquiera mi corazón.

Todo en un principio fue perfecto, tenía al hombre perfecto y mi vida era completamente feliz, no había nada en ella que quisiera quitar y lo único que hacía era pensar en toda una vida llena de felicidad gracias a que estaría a tu lado. Todos los días al abrir mis ojos, mi primer pensamiento eras tú, la única persona que estaba a mi lado y que me hacía sentir cosas en mi corazón que nunca nadie había logrado hacerme sentir. Cada vez que estaba a tu lado sentía que te conocía más y que cada una de las palabras que salía de tu boca había sido procesada por tu corazón, ese corazón que jamás me lastimaría ni me mentiría pues me amaba.

Todo era perfecto, hasta que la venda poco a poco fue cayéndose de mis ojos, y poco a poco comencé a ver lo que pasaba a mi alrededor, todas esas cosas que había tenido que pasar y que nunca me había detenido a ver con atención, demostrando a mí misma que todo era verdad, que las cosas que profetizaba tu boca eran ciertas, y que todo el amor que decías tenerme era verdadero. La venda, al final se cayó y pude ver toda la verdad, pues me habías hecho creer una historia de que nunca existió, me mentiste y me hiciste creer que estarías ahí a pesar de todo mientras tu corazón estaba vació, no había nada por mí y tú lo sabías desde mucho tiempo antes, pero no te importó seguir con la mentira porque no supiste como deshacerla, no supiste como explicarme que todo lo que habías dicho habían sido solo mentiras, mentiras que según tú habían sido porque no querías lastimar aún más mi corazón, y por eso decidiste seguir burlándote de mí en mi cara, pretendiendo que todo estaba bien y que seguiría estando si lograbas seguir ocultando un amor que nunca existió.

Me lastimaste, pero aprendí de todas tus mentiras; aprendí a distinguir al amor y la hipocresía. Aprendí que no volvería a caer en ninguna palabra llena de dulzura y no observar las miradas, los detalles y la falta de caricias. Ahora, después de pasar por un trago amargo gracias a tus mentiras, me doy cuenta que debo cuidarme de personas como tú, que se aprovechan del amor de los demás para sentirse mejor, y en ganar para seguir sintiéndose amados sin importarles el daño que pueden causar a la persona que se encuentra a su lado.

Viendo tus ojos me doy cuenta que has dejado de amarme y ser la persona de la que me enamoré

No puedes engañarme diciéndome que todo sigue como siembre ha sido, que no hemos cambiado, que no ha cambiado nada de lo que hemos vivido hasta el día de hoy, diciéndome que podremos lograrlo, que podremos estar juntos siempre y que no tendremos que preocuparnos por seguir adelante, por luchar para no llegar nuestro fin. La verdad es que yo ya me cansé de intentar ver el mejor lugar para nosotros, de ver la posibilidad de seguir juntos, pero tenemos que hablar porque hemos dejado de amarnos, porque ambos sabemos que es lo que queremos los dos. Yo sé que nada volverá a ser lo que un día fue y lo mejor es que las ilusiones que tenemos hasta el momento desaparezcan porque ¿cuánto tiempo necesitamos para darnos cuenta cuando el tiempo ya se haya muerto? No tenemos mucho tiempo y lo mejor es que digamos adiós a esto que se terminó, a lo que ambos sabemos que no volvería a suceder, pues ya no tenemos tiempo para entender que esto se quedo en el ayer y nunca más volverá.

Es necesario que nos sentemos a hablar un poco de lo que ambos sentimos, de todas esas cosas que necesitamos entender de lo dos, todo eso que hicimos mal para llegar hasta el día de hoy, el día en el que sin ninguna excusa tendremos que decirnos adiós, porque ambos sabemos que no estamos dispuestos a pasar nuestra vida con alguien que no lo merece, con alguien que no fue hecho para nosotros. Es mejor dejar ir esta historia que ya fue y darle la bienvenida a un mundo mejor, a algo que nos espera en el día de mañana, a algo que nos hará mejor personas y que nos hará recuperar todo lo que se perdió en el tiempo que intentamos que esto funcionará y que al final murió.

 Me siento feliz con todo lo que hicimos con el alma para intentar que esto funcionará, porque en un principio hubo amor y amor verdadero eso lo sé porque podía verlo en tus ojos, esos mismos ojos que me dicen que todo ese amor se ha ido, que todo se terminó. Tus ojos al verlos me dicen que quieren la misma libertad que estoy anhelando yo, que quieren escapar de esta historia que ya no tiene fin porque el fin llegó desde antes pero ninguno de los dos quisimos verlo, pero ¿para qué esperar más si ambos sabemos qué es lo que queremos? Lo mejor es decir hoy adiós y quedarnos con los mejores recuerdos de lo que un día vivimos y que nos hicieron tan felices en su momento pero que ahora solo son recuerdos de cosas que nunca más nos volverán a hacer sentir lo mismo, que no nos volverán a ser felices como una vez lo hicieron. Quiero que nos digamos adiós de la mejor manera posible, no terminal mal y seguir viéndonos con alegría pensando en que hicimos lo posible pero que estamos felices por quedarnos como amigos, como debimos serlo siempre.

Las palabras se extinguieron, las sonrisas se apagaron y fue mejor decir adiós.

Fue muy lindo mientras duró; ese momento en el que pude apreciar la dicha de estar tan cerca de encontrar el amor, a esa persona que estará dispuesta a entregarse en cuerpo y alma por ti, y todo porque te ama. Pensé en aquel momento que no habría nada ni nadie que pudiera deshacer todo lo que to sentía por aquella persona que estaba a mi lado, con quien confiaba y sabía que estaría a mi lado para seguir entregándome su vida y yo entregarle la mía. Las cosas pasaron demasiado rápido para darme cuenta que me había enamorado y que en ese momento me encontraba dispuesta de entregarle a esa persona quien yo era y todo lo que sería en toda mi vida. Estaba dispuesta a dejar mi propia felicidad por la felicidad de la persona que estaba a mi lado.

Ya no pudimos hacer nada, las cosas se terminaron y no pudimos rescatar lo que un día construimos juntos prometiéndonos un amor que ahora se fue, se marchito y que sabemos que lo mejor será que nunca vuelva. Lo de nosotros no funcionó y no es fácil de admitir, pero tenemos que abrir nuestros ojos y mirar esa realidad que nos rodea, que nos llena y sabemos que aunque no queremos verla, ahí estará.

Ahora ambos sabemos que esto sea terminado y que lo mejor es que cada uno pueda seguir su propio camino, que construya una nueva vida y que disfrutemos de nuestra vida, la única que tendremos. Hemos llegado a un momento que nunca imaginamos; nunca pensamos en la posibilidad del adiós, de una despedida que nos lastimaría y nos haría un poco más difícil la vida por un tiempo; ese tiempo que cada uno necesita para sanar cada una de las heridas, todas heridas que no podemos dejar pasar, que no podemos ignorar porque están ahí, en el corazón y que arden con cada recuerdo, con cada pensamiento que nos lleva a un viaje corto en el pasado y que nos muestran cada uno de los errores que cometimos para encontrarnos en este segundo. No podemos mirar hacia atrás y decir que nada ha pasado, porque sabemos que las cosas no salieron como nosotros lo quisiéramos, porque quizá siempre nos engañamos pensando que habíamos sido creados el uno para el otro… ¡pero todo fue una mentira!

Hicimos todo lo que estaba en nuestras manos para poder seguir juntos y luchando para que todo se resolviera, que no hubiera una despedida entre tú y yo; las fuerzas se terminaron y no hubo nada más que hacer que decir un adiós, ese adiós amargo que nos ha hecho mantenernos en vela, pensar en todo ese tiempo “perdido” por haber tomado la decisión incorrecta de pasar una vida con alguien que no nos pertenecía. Solo esperamos que las cosas mejoren, que podamos seguir nuestra propia historia, seguir caminando y esperar a encontrarnos a esa personaje pueda cambiar nuestro mundo y pueda formar una parte de él amándonos hasta el fin de nuestros días.

La luna está en nuestras manos. Hemos hecho nuestro el universo

Un día me preguntaste si quería pasar mi vida a tu lado y al verte no pude decir que no, y desde ese momento todo se centró en nosotros, desde ese momento el tiempo se detuvo y nos enseñó que todo lo que nos rodeaba podía ser nuestro, que no habría nadie que pudiera detenernos al hacer el universo nuestro. El tiempo en marcha y nosotros comenzábamos a entregar cada vez más el corazón, comenzábamos a ser uno mismo sin importarnos lo que estuviera alrededor. Hicimos que el tiempo fuera nuestro y que cada cosa que hiciéramos quedará grabada en nuestra memoria, y tomándonos de la mano caminar hacia el lugar que nos correspondía… una vida juntos.

Todo lo que hemos hecho hasta el día de hoy es amarnos y demostrarnos que una pareja puede estar ahí para siempre, que podemos extender nuestros brazos no solo en las buenas sino también en las situaciones malas que hacen que podamos caer, resbalar y quizá perder un poco de lo que nos define, pero todo eso nunca nos pasará porque ambos estamos pendientes de que ninguno caiga y de que jamás dejemos de ser quienes somos, porque quienes somos es lo que logro que estuviéramos el día de hoy juntos.

El amor que nos hemos demostrado es un reto, porque nadie podría lograr lo que hemos logrado juntos sin tener amor verdadero. Tuvimos la fortuna de ser uno mismo, de toparnos en la calle y un día decir que queremos pasar una vida juntos.

Me prometiste felicidad, subir al cielo y bajar la luna para nosotros, crear un universo donde nadie más pudiera entrar y que solo nuestro amor fuera el aire que reparamos todos los días de nuestra vida. Gracias por estar ahí cada vez que necesito de ti; gracias por demostrarme que puedes hacer todo lo que esta en tus manos para hacer feliz a la persona que está a tu lado y a la cual le has prometido un amor eterno y un amor verdadero que nada ni nadie podría parar. Todos los mejores momentos de mi vida han sido lo que he podido pasar a tu lado y me alegra saber que aún en un futuro incierto hay miles de momentos más, momentos que se quedarán en nuestros recuerdos por siempre.

El tiempo solo quiero que pase estando a tu lado, que mi vejez la pueda disfrutar con el hombre yo amor, con ese hombre que me ha hecho tan feliz desde el día que llegó a mi vida. Todo lo mejor que puedo tener lo tienes tú, no hay nada que cambie de ti porque todo lo que eres es lo que estaba buscando en la persona con la que pasaría el resto de mi vida. Soy feliz el día de hoy, lo he sido desde que te conocí y estoy segura que lo seré hasta el día de mi muerte. Quiero compartir mi vida contigo y estar en los momentos más representativos de la tuya. Sigamos este camino tomados de la mano mostrándole a todos que el mundo es nuestro. 

Pensé que los sueños no se hacían realidad hasta que llegaste a mi vida

¿Cómo fue que pasó? No sé como fue que te encontré en mi camino o quizá fui yo quien caminé buscándote a ti. No supe como fue que llegaste a mi vida pero si sé que has sido lo mejor que me ha pasado y que te has convertido en lo único que tengo y por supuesto en lo único que quiero en este momento. No sé que es lo que tengo que hacer para retenerte en mi vida porque has aparecido como una ángel, como una bendición que no esperaba pues llegaste en el momento más difícil de mi vida, en el momento en el que no sabía como hacerle para seguir adelante soportando el dolor, soportando tanto fracaso y problemas que he tenido que pasar antes de tu llegada y algunos que aún me esperan.

Por mucho tiempo estuve esperando tener una vida como un cuento de hadas, de esos que de niños nos enseñan a creer en el amor y que existe la posibilidad de llegar a un punto en el que  viviremos felices para siempre. Estuve esperando el momento en que llegará mi vida a cambiar de color, de un tono que me diera esperanza, que supiera que todo mejoraría para siempre y que encararía la salida de todos mis problemas, de todos los fracasos por los que he tenido que pasar. Por mucho tiempo te estuve esperando, viendo la manera de llegar hacia ti y dame cuenta que lo único que necesitaba era a alguien que estuviera a mi lado dándome fuerza con su amor y su apoyo; tener a alguien que sabría como secar mis lagrimas y hacer que una sonrisa se dibujara en mi rostro para nunca más permitir que volviera a desaparecer, no permitir que se borrará. Se terminó el tiempo de espera, esa espera que me calo tanto en el pecho cada día que miraba a mi alrededor y me diera cuenta que no había nadie que pudiera hacerme sentir mejor, que me entregara su hombre y sus brazos para ayudarme a sanar las heridas que me han hecho los problemas y las pruebas que he tenido que pasar.

 Ahora estás aquí y cuando llegaste me demostraste que era cierto cuando se dice que los sueños se hacen realidad, pues cuando llegaste todos mis problemas se hicieron mínimos y me enseñaste a ser fuerte no solo para mí sino también por todas las personas que están a mi lado. La vida me sorprendió al dejarme conocerte, enseñarme que todo es mejor estando a lado de una persona a quien amar y sobre todo cuando esa persona siente lo mismo que tú y está dispuesta seguir una historia a tu lado, escribirla y ser junto contigo el protagonista. Soy feliz ahora que estás a mi lado porque no hay más dolor, porque las lagrimas han cesado y la esperanza a vuelto demostrando que aún queda un futuro mejor desde el día que llegaste a mi vida. No estoy dispuesta a dejarte ir ahora que por fin has llegado a mi vida.

La vida me entregó al mejor compañero… el amor de mi vida

¿Qué hacías lejos de mí? Lejos de estos brazos que ahora ya no pueden vivir sin ti, de mi mente que no puede dejar de pensarte y de mi corazón que te anhela día y noche. Cada minuto te necesito y pienso en todas las posibilidades que tengo al estar a tu lado, de todas las cosas que sueño pasar a tu lado y de toda esa vida que ahora yo te entregó; te entrego mi futuro y todo lo que tengo.

Desde el día en que te vi, cuando me di cuenta de tu existencia sabía que serías tú la persona que me llevaría a ese mundo de fantasía donde solo hay amor y esperanza, donde el dolor se olvida y las lagrimas se secan para nunca más brotar. Eres todo lo que yo estaba buscando, todo lo que esperaba tener para toda mi vida. Gracias por haber llegado a mi vida y demostrarme que el amor verdadero existe, que lo mejor que tenemos en este mundo son las personas que estarán en él para siempre, que lucharán a tu lado para permanecer ahí, tan cerca y al pendiente de tus pasos. Gracias por estar aquí, por demostrarme todo tu amor y entregarme ese sentimiento que nunca pensé encontrar, que siempre lo vio en cuentos de hadas y fantasía. El amor que me entregas desde el día que llegaste a mi vida no podría cambiarlo ni por piedras preciosas.

El día en que me prometiste amar de la misma manera en que yo lo haría, me dijiste que estarías conmigo por siempre, que me ofrecías tu mano para que la tomará y de ella me sostuviera por el resto de mis días; has cumplido hasta el día de hoy porque tus manos han estado ahí, porque tu mente ha estado al pendiente de mí y de todas las cosas que me pueden hacer daño. No puedo decirte mucho porque no encuentro las palabras con las que pueda describir todo lo que siento por ti, todo lo que has provocado en mi corazón y en mi vida; no puedo decirte todo lo que te amo y lo mucho que deseo permanecer un vida y más que eso a lado del mejor hombre que pude haber encontrado en mi vida.

No miento cuando te digo que eres lo mejor que me ha pasado en la vida, porque lo eres, eres todo lo que me inspira cada día al despertar y quien me motiva a seguir adelante, no dejar de caminar y luchar contra todo lo que se interponga entre mis sueños, luchar y luchar sin tener miedo porque me has prometido estar a mi lado, luchar junto a mí y sentirme segura entre tus brazos, esos brazos que están para mí, para mi consuelo y cada vez que necesite un lugar en el que pueda apoyar mi cabeza y descansar de todo el ajetreo de tener una vida. No eres alguien común en mi vida, eres lo mejor que me ha pasado y lucharé por nunca dejarte ir.

El amor no fue hecho para mí… solo he encontrado dolor

Cuando estaba pequeña quería que llegará el día en el que encontrará mi príncipe azul, esa persona que estaría dispuesta a pasar una vida conmigo y con la cual pasaría momentos inolvidables, momentos románticos y que nunca jamás quería olvidar. Pensaba que en algún lugar del mundo estaba esa persona que fue creada para mí, esa persona que me estaba esperando de la misma manera como yo lo esperaba en ese momento. Pensaba que en algún momento me casaría, tendría una casa llena de amor y consumaría todo con ese hombre que me amaría para toda mi vida.

Con el paso del tiempo comencé a darme cuenta de que las cosas no eran como yo las pensaba, que las cosas de amor no son igual como no la presentan en los cuentos de hadas, en las novelas o películas románticas. Hasta este momento no he logrado encontrar a esa persona que me hará feliz, pues todas las veces que lo he intentando con alguien me han dado un tiro por la espalda, me lastimaron y dejaron que mi corazón se hiciera pedazos a pesar de que en un principio me dijeron que me amarían por siempre.

 Me di cuenta que el amor no existe, que el amor es una ilusión, un pensamiento que llega de un en cualquier momento, que llega fácilmente, tan fácil como vuelve a irse de tu vida. El amor no fue hecho para mí, porque lo único que me ha dado es dolor, me ha dado rencor y recuerdos dolorosos, recuerdos que cada día de mi vida intento olvidar.

Me he dado cuenta que no es cierta la frase de otro clavo saca otro clavo, no es cierto que intentarlo con otra persona te ayudará a olvidar a la persona que estuvo a tu lado antes de él. Cuando tú te enamoras no hay vuelta atrás, lo harás para toda la vida, ese es amor que no se va, ese es amor que llega dura un momento pero se convierte en desprecio, en rencor y olvido. Cuando llega otra persona a tu vida es para intentar olvidar a esa persona que ya se fue, que te ayudará a curar las heridas que la otra persona dejó antes de irse. Esa persona que llega para darle una nueva oportunidad al amor, pero después esperando que todo cambie, esa persona vuelve a fallarte, vuelve a lastimarte de la misma manera como lo hizo la persona anterior. Volviste a abrir las heridas, dejaste que otra persona tomará parte de tu vida y se llevará tu tiempo, tus sueños y todas esas cosas que pudiste haber hecho si él no hubiera llegado nunca.

¿El amor fue hecho para alguien? No entiendo si existe esa persona que es perfecta para ti y creo que en este momento ya no quiero saber nada sobre el amor, nada que tenga que ver con pasar el tiempo con una persona que en cualquier momento te puede lastimar y destrozar. Sé que si intento alejarme de una relación puedo ahorrarme mucho dolor. 

Gracias por lastimarme y alejarme de tu vida

La vida me permitió dejarte entrar a mi vida, pues yo no pude darme cuenta cuando ya estabas dentro de mi corazón; un corazón que hiciste que encontrara un lugar a lado de tus brazos, en la calidez de tu boca y en la suavidad de tus caricias. Hiciste que me enamorara día con día de ti y que llegará un punto en el que yo ya no podía dar un paso atrás porque ya estabas en lo más profundo de mí, mi vida estaba en tus manos y mis sueños a toda tu disposición.

Después comenzaste a dejarte ver, a permitirme entrar más a tu vida, a esa persona que eras por dentro, demostrarme que no era amor lo sentías, que sentías hombría, que yo lograba hacerte sentir mejor por estar a tu lado. Comenzaste a cansarte de tu farsa y tu verdadero ser comenzó a salir a través de tus palabras, de tus acciones y engaños; a través de todas tus mentiras me demostraste que nunca me amaste, demostraste que mi vida estaba dependiendo de ti, que la tenías en tus manos y podías manipulara a tu antojo, porque ya no podría yo hacer nada para evitarlo.

 Quisiera que todo esto fuera mentira, que nunca hubiera caído en tus trampas, que nunca te hubiera dejado entrar en mi vida y formar parte de ella para que al final me lastimarás, para que al final yo saliera perdiendo mientras tú como todo un triunfador poco a poco me arrancabas el corazón para colocarlo como un trofeo más, demostrar que tú pudiste enamorar a una mujer, lograr que te amara con todas sus fuerzas hasta lograr que toda mi vida dependiera de la tuya y al final solo largarte después de lastimarme, engañarme y alejarte dejándome sin nada.

Afortunadamente todo termino, gracias a tu desprecio, a todos tus engaños me demostraste el valor que yo tenía en tu vida y me quitaste esa venda que coloqué en mis ojos después de dejarte entrar a mi vida, después de no volver a ver la persona que yo era antes de que llegarás tu a mi vida y me destrozaras. No puedo decirte que me arrepiento de todo porque gracias a ti aprendí a conocer mejor a las personas antes de confiar en ellas, antes de poner todo lo mejor de ti en sus manos y pretender que todo esta bien si esa persona esta a nuestro lado. Aprendí a no amar ni entregar todo el corazón a la primera, antes de darme cuenta del tipo de persona con la que me estoy encontrando.

No quisiera decir que deseo que te vaya mal en la vida, pero estoy consciente de que las cosas se regresan, que todo lo que haces en este mundo es lo que cosecharás el día de mañana; y a mi lado tu sembraste engaño, dolor, hipocresía y sé que todo esto algún día te llegará y te darás cuenta de este dolor que estoy sintiendo y que no habrá tampoco para ti… marcha atrás.

Quiero que me digas que las cosas seguirán igual y no que te irás para siempre de mi vida

¿Qué es lo que se supone que tengo que hacer yo si te vas de mi vida?, si me dejas aquí con las manos vacías sin importarte lo que yo vaya a sentir, todo ese dolor que me torturará porrazos hasta que te logre sacar de mi corazón, de mi cabeza y de todos mis recuerdos. No hice otra cosa más que amarte y todo esto solo provocó que fueras el único quien habitará en mi corazón, el único que me hace soñar y sentir que existe el amor.

Me siento tonta pensando que no podré vivir pero todo es tan cierto, todo comienza a doler, a raspar el alma dejándome sin aliento para seguir sin tenerte en mi vida. Me siento una cobarde en no querer seguir mi vida sin que tú no estés en ella; me siento frágil al pensar que estés lejos cuando me prometiste que estarías siempre a mi lado. Me prometiste tantas cosas que hicieron que en mi mente se creará un nuevo mundo en el que solo tú y yo podríamos habitar. Mi vida se va contigo y no puedo detenerla, no puedo decirte que te deje de soñar, que te deje de pensar en todo momento para poder seguir viendo sin tener que recordarte, recordar tu rostro, tu aroma y todo eso que dejaste impregnado en mi piel por tanto tiempo, por tantos momentos que aunque yo quiera jamás voy a poder olvidar.

 Mi mente me sigue permitiendo sentirte cerca, sentir que estás aquí a mi lado amándome aunque con tu despedida me hayas dicho que ya no te importa nada sobre mí, que el amor se termino por tu parte y que no hay nada que tú puedas hacer. Yo quisiera poder olvidarte y dejarte ir para siempre para que puedas hacer feliz porque sé que no puedes ser feliz estando en mi vida, que no puedes ser feliz como yo cuando pasaba el tiempo a tu lado. Hoy ya no hay nada que podamos hacer, nuestra oportunidad se fue entre los dedos y ninguno de los dos pudo hacer algo para evitar que todo se convirtiera en un adiós, un adiós que ahora es real y me parte el alma, que me hace sentir que no queda mucho para mí.

Dime como es que tengo que olvidarte, como es que tengo que aceptar que todo esto se termino y que ya no hay marcha atrás. Me encantaría saber como es que tengo que dejar de pensar en la posibilidad de recuperarte, de enamorarte y hacer que regreses a mi lado, que te des cuenta que las cosas pueden mejorar a mi lado porque yo haría cualquier cosa por ti. Quiero que te des cuenta que te amo, que eres todo lo que tengo y quiero. Hazme de nuevo sentir que las cosas siempre irán bien porque te tengo a mi lado; quiero que me hagas sentir que no hay nadie en el mundo que me pueda amar como tú lo haces, porque no puedo aceptar que esto se esta terminando, que se va y mis lagrimas no puedan sesear el alivio que necesito para recuperarme después de este adiós. 

El amor no fue hecho para mí… solo he encontrado dolor

Cuando estaba pequeña quería que llegará el día en el que encontrará mi príncipe azul, esa persona que estaría dispuesta a pasar una vida conmigo y con la cual pasaría momentos inolvidables, momentos románticos y que nunca jamás quería olvidar. Pensaba que en algún lugar del mundo estaba esa persona que fue creada para mí, esa persona que me estaba esperando de la misma manera como yo lo esperaba en ese momento. Pensaba que en algún momento me casaría, tendría una casa llena de amor y consumaría todo con ese hombre que me amaría para toda mi vida.

Con el paso del tiempo comencé a darme cuenta de que las cosas no eran como yo las pensaba, que las cosas de amor no son igual como no la presentan en los cuentos de hadas, en las novelas o películas románticas. Hasta este momento no he logrado encontrar a esa persona que me hará feliz, pues todas las veces que lo he intentando con alguien me han dado un tiro por la espalda, me lastimaron y dejaron que mi corazón se hiciera pedazos a pesar de que en un principio me dijeron que me amarían por siempre.

 Me di cuenta que el amor no existe, que el amor es una ilusión, un pensamiento que llega de un en cualquier momento, que llega fácilmente, tan fácil como vuelve a irse de tu vida. El amor no fue hecho para mí, porque lo único que me ha dado es dolor, me ha dado rencor y recuerdos dolorosos, recuerdos que cada día de mi vida intento olvidar.

Me he dado cuenta que no es cierta la frase de otro clavo saca otro clavo, no es cierto que intentarlo con otra persona te ayudará a olvidar a la persona que estuvo a tu lado antes de él. Cuando tú te enamoras no hay vuelta atrás, lo harás para toda la vida, ese es amor que no se va, ese es amor que llega dura un momento pero se convierte en desprecio, en rencor y olvido. Cuando llega otra persona a tu vida es para intentar olvidar a esa persona que ya se fue, que te ayudará a curar las heridas que la otra persona dejó antes de irse. Esa persona que llega para darle una nueva oportunidad al amor, pero después esperando que todo cambie, esa persona vuelve a fallarte, vuelve a lastimarte de la misma manera como lo hizo la persona anterior. Volviste a abrir las heridas, dejaste que otra persona tomará parte de tu vida y se llevará tu tiempo, tus sueños y todas esas cosas que pudiste haber hecho si él no hubiera llegado nunca.

¿El amor fue hecho para alguien? No entiendo si existe esa persona que es perfecta para ti y creo que en este momento ya no quiero saber nada sobre el amor, nada que tenga que ver con pasar el tiempo con una persona que en cualquier momento te puede lastimar y destrozar. Sé que si intento alejarme de una relación puedo ahorrarme mucho dolor. 

Nadie puede obligarte a dejar de soñar…

Nadie tiene el derecho de decirte que dejes de soñar, de pensar en todas esas cosas que anhelas tener y que quieres luchar lo que sea necesario por obtener todo lo que te propones. No tienes porqué dejar que otras personas influyan en quien eres y en lo que te quieres compartir, sino que eres la única persona con el derecho de decidir qué es lo que quieres y que es lo que no.

Todo lo que se encierra en tu vida depende de ti y no hay nadie que pueda meterse en tus decisiones, en tus sueños y en tus pensamientos, que no importa que tan alocados sean, son tuyos y solo tuyos. El camino que has tomado hasta el día de hoy es porque tú así lo has elegido y no hay nadie que pueda decirte si es malo o bueno, nadie tiene el derecho de juzgar lo que haces, lo que dices o lo que estás pensando. Debes sentirte seguro de ti mismo y pensar que todo lo puedes lograr digan lo que digan, porque eres libre de soñar, de crear un mundo que sea solo para ti y que nadie pueda nunca derribarlo.

 Nunca te quedes sentado con las manos cruzadas esperando que la vida o alguien externo a ti te resuelva todos tus problemas, porque a pesar de que somos libres de soñar, de vivir nuestra propia vida de la manera en la que la queremos, no nos quita esa posibilidad de enfrentarnos a algún problema, porque los problemas son para todos y no hay nada que podamos hacer. La vida te esta dando la oportunidad de luchar por lo que quieres pero también puede ponerte miles de pruebas que hagan que te conviertas en una persona fuerte, inteligente y con experiencias únicas.

Nadie puede obligarte a dejar de soñar, mucho menos obligarte hacer cosas que tú no quieres hacer; nunca permitas que alguien te obligue a ser como ellos quieren, sé tu mismo y siempre lucha por seguir siéndolo hasta el final de tus días porque eres el único que importa para ti mismo, no importa si para alguien más no valga la pena lo que tu logres y hagas.

Todo está en tus manos, tus sueños y todas esas ganas de lograr miles de cosas en tu vida, en este tiempo que hacemos nuestro pero que no nos pertenece, porque la vida es solo una y el tiempo muere una vez que ha pasado. El tiempo se nos va de las manos y no volverá, simplemente dejara huellas en nuestra vida sin importa que sean buenas o malas. No dejes que pase el tiempo y que no hayas hecho nada para aprovecharlo, para aprovechar cada segundo que se te ha dado la oportunidad de seguir respirando y de estar con todas esas personas a quienes amas y quienes te aman. Nunca te rindas, porque si lo haces te conviertes en un perdedor, en una persona que se rinde fácilmente que no quiere luchar ni siquiera por sus propios sueños. Sigue luchando por todo lo que quieres en tu vida… ¡aprovecha todo tu tiempo y da lo mejor de ti! 

No puedes ver más allá de tu propio beneficio. El egoísmo te come por dentro y no te has dado cuenta

Las persona que tiene un alma pura son las personas que tienen su mente centrada, que son capaces de ver la necesidad en los que la rodean. Lamentablemente en el mundo existe el contraste, esas personas que no pueden ver más allá de su propio beneficio, que hacen cualquier cosa por tragarse el mundo a pesar de todo, tengan lo que tengan que hacer y pisotear a quien tengan que pisotear.

No te has dado cuenta que no puedes ver más allá de ti mismo, de tus propias necesidades. No te has dado cuenta que el egoísmo y la ceguera te están dejando cada vez más seco, que te van tragando poco a poco por dentro, destruyendo y comiendo todo lo que te queda en el corazón. Tú corazón está lleno de basura, de cosas vanas que se irán junto contigo el día que ya no existas más en este mundo. No te has dado cuenta que conforme pasan los días vas quedando cada vez más solo, que las personas se alejan de ti porque tú mismo te has encargado de correrlas; no aceptas ayuda de los demás porque piensas que todo lo puedes hacer con tus propias manos y has dejado a ir personas que pudieron estar dispuestas de ir a cualquier lado por ti e incluso dar su propia vida por la tuya, pero que para fortuna para cada una de ellas decidieron alejarse a tiempo, decidieron dejarte solo antes de que pudieras destruirlas a ellas también.

Las cosas no salen como las esperas porque intentas encerrarte en tu propio mundo, intentas que el mundo dé vueltas solo por ti y dejarlo a tu disposición. Te vas pudriendo poco a poco y al parecer ya no hay nadie que quiera ni pueda hacer algo por ti; no quieren mover ni un dedo por ti porque no lo mereces, porque saben que puedes tocarlos y enfermarlos igual que tú. Tu egoísmo ya rompió la oportunidad de que no mueras en soledad y que alguien esté para ti para cuando lo necesites. Las cosas se fueron entre tus dedos y ya no hay nada más que hacer. Al parece no te importa; al parecer no te has dado cuenta que ya no queda nada de ti, que todo lo que eres es monstruoso y aterrador para los que han estado cerca de ti.

No has dejado de hablar de ti mismo, cerrando las puertas de tu alma y de tu corazón para que alguien pudiera entrar y demostrarte que hay amor en el mundo, que dos o más personas funcionan mejor que una sola y que no todo podrás hacerlo con tus propias manos porque todos necesitamos en algún momento de otras manos, de cariño y ayuda. No has comprendido que la soledad no es buena para nadie, que quizá puedas disfrutarla de algún tiempo pero jamás mantenerla por siempre porque puede cerrar tu mente, dejarla hueca y pensar que no hay nadie mejor que tú. No te sientas más que los demás porque en algún momento llegarás a ocupar de ellos.

Es por que te amo.

Con sólo un toque de tu mano acepto, aceptaré que estabas lejos y que por fin regresaste para estar conmigo, pero toda esta situación me deja partido el corazón en tres partes. Me deja tres corazones: uno que te ama, uno que te rechaza y otro que te cela.

Uno de ellos te ama, porque no te fuiste sólo porque quisiste, tuviste que hacerlo y en parte estuve de acuerdo. Otro te rechaza, porque le duele el tiempo que no compartió contigo y no es intencional, pero él así se siente. Finalmente el otro se siente celoso, porque hubo un tiempo en el que no tiene la seguridad de haber sido el único.

Dame un abrazo fuerte y déjame sentirte completa, déjame sentir tu presencia entera y haz que estos trozos se fundan en un sólo corazón para ti.

Esta noche que llegas, ven y recuéstate a mi lado, déjame dormir en tu regazo toda la noche. Le daré sentido a mi vida cuando te quedes a mi lado y permanezcas entera… sólo para mí. Porque comencé a vivir cuando te conocí.

Preocúpate por mí y dame la seguridad que necesito. Dame la seguridad de saber que el tiempo que estuviste lejos, no hubo nadie en el lugar que reservas para mí, dentro de tu corazón. Por mi parte prometo no volver a dudar de ti, no dejar que mi corazón vuelva a partirse de ese modo, porque un amor desconfiado, no es amor verdadero. Pretendo demostrar que te amo con el alma en la mano y lo haré confiando plenamente en quien me ha amado.

Porque así es como debe ser el amor, lleno de confianza, verdad y segura plenitud.

Sólo te pido, Luna mía, que me muestres el camino hacia el hombre indicado

Oh, Luna mía, no seas cruel conmigo y dime, ¿dónde está ese hombre que durante estos años he estado buscando desesperadamente, aquí en mi soledad, y no he encontrado, por más que recorro todas las calles, por más que salgo con mis amistades a todos lados, por más que me pongo en situación? Dímelo, Luna, porque a veces pienso que sólo estás jugando conmigo, con mis sentimientos.

Tú que iluminas el firmamento nocturno, muéstrame, por piedad, la estrella que ha de ser para mí. Es que, habiendo millones de galaxias, y ellas conteniendo millones de estrellas, ¿no habrá acaso alguna que esté destinada para mí? Por favor, Luna, no me hagas sufrir más.

¿Será en verdad que no hay ningún astro que ilumine mi vida, que me haga feliz? ¿Será que no existe hombre que venga a poner una sonrisa en mi rostro, que sea el motivo de mis alegrías, que me quite el peso de estas penas que cargo día a día desde que mi soledad se ha vuelto mi única compañera?

Dime, Luna, por qué me atormentas, por qué aún no envías al indicado, ¿qué te cuesta? Tú que eres la madrina de tantos amores alrededor del mundo, que has bendecido a tantas parejas, que eres el verdadero Cupido, ¿por qué no apartas un amor para mí y me enseñas el camino hacia él?

¿Acaso el mensaje que me estás mandando es que tengo que conformarme con mi soledad? ¿Es eso? ¿Estoy destinada a vagar por el mundo sin un amor que me quiera, que me bese, que me abrace, que me acaricie y que me brinde toda su ternura? Dime que no es así, cruel Luna, porque no lo soportaría.

Yo crecí creyendo en la idea de que, en algún rincón del mundo, siempre hay alguien indicado para cada uno de nosotros. No te pido que me lo pongas enfrente. Sólo te pido que me muestres el camino que me lleva hacia él, no importa si es al otro lado del mundo, por él cruzaría los siete mares, mira que le amo tanto sin conocerle que ya soy capaz de hacer ese sacrificio.

Luna, hoy te veo más brillante que nunca; dime que es una señal de que se acerca el día, de que el amor está próximo. No pierdo la esperanza, Luna, y aunque a veces me desespero, sigo mirando al firmamento, y te sigo pidiendo, oh, faro de la noche, que esta vez sí sea la buena para mí.

Autor intelectual: José María

Si tanto me quisiste ¿por qué me hiciste tanto daño?

Durante mucho tiempo estuvimos unidos por un dolor y un sentimiento. El sentimiento se añejo y dejo de ser quien era. Ese sentimiento hacía llamarse amor y ese dolor hacía llamarse necesidad. Un amor que por todo ese tiempo decías tener en cada parte de tu ser por mi, un amor que no cualquiera encontraría como lo hiciste tú, un amor que según tú por mucho tiempo no habías sentido antes de conocerme. Un dolor que fuiste creando dentro de mí, un dolor que hasta el momento sigue torturando mi alma por las noches y sigue recordando todo el daño que dejaste por aquí, tan dentro de mí.

He intentado olvidar cada momento en el que tu boca dijo un ‘te amo’, cada momento en el que tome tú cintura mientras me decías te  extraño. No he logrado borrar de mi piel cada una de tus caricias ni cada beso que tocaba mi piel de esa manera tan tierna. He querido olvidar cada uno de mis pensamientos que me llevan a ti, que me hacen extrañarte sabiendo todo el daño que dejaste y que he intentado olvidar. No quiero recordar todas esas veces que con una mirada podías hechizar y derretir mi corazón de una manera que jamás nadie pudo lograr.

Nunca dude de tus palabras, no dude jamás de tu amor porque valore cada palabra que fue dicha por los labios que ame desde la primera vez que toque. Pero no fue todo esto suficiente porque pude darme cuanta de las heridas que fueron hechas por esos mismos labios, esas heridas que con cautela y cuidado fueron perfectamente hechas. Las garras fueron las mentiras que salían de tu boca, eran las ofensas disfrazadas con un perdón, fueron todas las promesas rotas y hundidas en el mar de un por siempre, ese por siempre que jamás llegará.

Fueron todas esas veces que tus manos me rechazaron. Todo ese amor que en un principio tal vez fue pero que al final solo se congelo dentro de ese corazón frío que llevabas dentro y jamás quisiste recuperar. Fueron esos días de olvido, esos días de pretextos para ya no verme ni estar cerca de mí y esos días en los que me preguntaba ¿si tanto me ama por qué me hace tanto daño? Los daños y el dolor fueron a causa de todos esos momentos en los que te necesite y jamás estuviste allí, todas esas noches sin dormir intentando entender por qué me estabas rompiendo, entender que era lo que yo había hecho para merecer tal trato, tal ofensa que no pensé que algún día vendría de ti.

Intentando comprender porque seguía ahí, porque seguía sintiendo amor y esperanza de que siguieras a mi lado y permanecieras ahí por toda la eternidad. Me rompió entender que una persona que ama no lastima y si lastima hace lo posible por recuperar lo perdido, por sanar las heridas y volver de nuevo al camino tratando de no herir de nuevo. Me rompió el darme cuenta que eso jamás paso entre nosotros y que tú jamás luchaste por ya no lastimar a la persona que decías tanto amar.